¿Pesas 60, 80 o 100 kilos y no sabes cuánta creatina te corresponde? La cantidad adecuada depende de si buscas saturar rápidamente los depósitos musculares o mantenerlos, aunque en la mayoría de los adultos sanos no hace falta complicar la pauta. Aquí explico cómo calcularla, cuándo tiene sentido una fase de carga, cómo tomarla a diario y qué precauciones conviene tener.
La pauta más práctica depende de tu objetivo y no solo de la báscula
- Mantenimiento habitual: entre 3 y 5 g diarios de creatina monohidrato.
- Fase de carga: aproximadamente 0,3 g por kilo al día durante 5-7 días.
- Sin carga también funciona: con 3-5 g diarios, la saturación llega de forma más gradual.
- La constancia importa más que la hora: tómala todos los días, incluidos los de descanso.
- La opción con más respaldo: creatina monohidrato pura, sin necesidad de fórmulas sofisticadas.

Cuánta creatina tomar según tu peso corporal
Para una persona adulta sana, mi recomendación práctica suele ser empezar con 3-5 gramos al día de creatina monohidrato. Esa cantidad funciona para la mayoría, tanto si se entrena fuerza como si se practican deportes con esfuerzos repetidos, por ejemplo fútbol, cross training o series de sprint.
Si quieres ajustar la cantidad de forma matemática, la referencia más utilizada para una carga rápida es 0,3 g por kilo de peso corporal al día. En mantenimiento se ha empleado una fórmula cercana a 0,03 g/kg, aunque el rango sencillo de 3-5 g diarios resulta más cómodo y está ampliamente estudiado.
| Peso corporal | Carga durante 5-7 días | Mantenimiento práctico |
|---|---|---|
| 50 kg | 15 g diarios | 3 g diarios |
| 60 kg | 18 g diarios | 3-5 g diarios |
| 70 kg | 21 g diarios | 3-5 g diarios |
| 80 kg | 24 g diarios | 3-5 g diarios |
| 90 kg | 27 g diarios | 5 g diarios |
| 100 kg | 30 g diarios | 5 g diarios |
La tabla muestra el cálculo teórico, no una obligación. Una persona de 90 kg no necesita automáticamente tomar 9 g cada día para obtener resultados. En mi experiencia, el punto más sensato para la mayoría es 5 g diarios y regularidad, mientras que las dosis mayores tienen sentido sobre todo durante una carga breve y bien tolerada.
Qué diferencia hay entre hacer una carga o empezar directamente
La fase de carga acelera la saturación
La carga consiste en tomar unos 0,3 g/kg/día durante 5-7 días. Una persona de 80 kg tomaría alrededor de 24 g al día, divididos en tres o cuatro tomas de 6-8 g. Repartirla ayuda a reducir molestias digestivas como hinchazón, diarrea o sensación de pesadez.
Este protocolo puede ser útil antes de una competición o cuando se busca notar antes el efecto sobre esfuerzos explosivos y series repetidas. También puede provocar un aumento inicial de 0,5-1,5 kg de agua dentro del músculo, que no equivale a ganar grasa.
La pauta constante es más sencilla
Si no tienes prisa, puedes tomar 3-5 g cada día sin fase de carga. Los depósitos musculares aumentan progresivamente y suelen necesitar varias semanas para acercarse a la saturación, pero el resultado final puede ser comparable.
Para alguien que empieza a entrenar, juega al fútbol dos o tres veces por semana o simplemente quiere mejorar su rendimiento en el gimnasio, prefiero esta opción. Es más fácil de mantener, cuesta menos y evita que una dosis elevada cause malestar durante los primeros días.
Cómo tomarla para aprovecharla de verdad
El momento del día es secundario
La creatina no funciona como un estimulante inmediato. Su utilidad depende de mantener elevados los depósitos musculares, por eso puedes tomarla antes o después de entrenar, con el desayuno o junto a otra comida. El horario que mejor funciona es el que te permite no olvidarla.
En los días de descanso también conviene mantener la toma. Si entrenas por la tarde, puedes mezclarla con el batido posterior; si no entrenas, tomarla con una comida normal es suficiente. No hace falta reservarla exclusivamente para el preentrenamiento.
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Con qué mezclarla
El monohidrato se puede mezclar con agua, leche, zumo o un batido de proteínas. Tomarla junto a una comida con carbohidratos y proteínas puede favorecer su entrada en el músculo, pero no necesitas añadir azúcar ni comprar un producto especial para que funcione.
Tampoco hace falta beber cantidades exageradas de agua. Mantén una hidratación normal, especialmente si sudas mucho entrenando o jugando un partido. La creatina aumenta principalmente el agua intracelular, no “deshidrata” por sí misma en personas sanas.
Qué creatina elegir y qué errores evitar
La opción que elegiría casi siempre es creatina monohidrato pura. Es la forma con más investigación, suele ser la más económica y no necesita ingredientes adicionales para cumplir su función. Que sea micronizada puede mejorar la disolución, pero no cambia la cantidad diaria necesaria.
- Confundir carga con mantenimiento. Tomar 20-30 g durante meses no aporta una ventaja proporcional y puede aumentar las molestias digestivas.
- Tomarla solo los días de entrenamiento. La regularidad semanal es más importante que el momento exacto de la toma.
- Esperar resultados inmediatos. La mejora se relaciona con la saturación muscular y con la calidad del entrenamiento, no con un efecto estimulante instantáneo.
- Comprar una fórmula más cara por marketing. Para la mayoría, el monohidrato cubre perfectamente la necesidad.
- Asustarse por una subida de peso inicial. Parte del aumento puede deberse al agua almacenada en el músculo, no a grasa corporal.
También desconfío de las promesas que presentan la creatina como un atajo. Puede ayudar a sostener esfuerzos de alta intensidad y facilitar una mejor progresión, pero no sustituye el entrenamiento, el descanso ni una alimentación suficiente. En billar, su impacto directo puede ser menor que en fútbol o fuerza, porque la demanda explosiva es distinta.
Seguridad, controles y situaciones que requieren prudencia
En adultos sanos, las dosis habituales de creatina monohidrato tienen un buen perfil de seguridad cuando se utilizan correctamente. Aun así, si tienes enfermedad renal, antecedentes médicos relevantes, estás embarazada o en periodo de lactancia, tomas medicación o eres menor de edad, conviene consultar antes con un médico o dietista-nutricionista.
Un detalle que suele generar confusión es la analítica. La suplementación puede elevar la creatinina en sangre, un marcador que los profesionales utilizan para valorar la función renal, sin que ese cambio signifique necesariamente una lesión. Informa siempre al personal sanitario de que tomas creatina antes de interpretar los resultados.
Si la carga te produce diarrea o dolor abdominal, reduce la cantidad, divídela en más tomas o elimínala. No hay ningún premio por soportar una pauta que te sienta mal. La dosis diaria constante de 3-5 g es una alternativa eficaz y mucho más cómoda.
La decisión sencilla que yo tomaría en cada caso
Para la mayoría de los lectores, empezaría con 3 g diarios si pesan poco o tienen una alimentación rica en carne y pescado, y con 5 g si tienen un peso mayor, entrenan con bastante volumen o prefieren una pauta fácil de recordar. No considero imprescindible calcular cada decimal.
Solo usaría la carga de 0,3 g/kg/día si existe una razón concreta para acelerar la saturación y si la persona tolera bien el suplemento. En todos los demás casos, una toma diaria de monohidrato, buena hidratación y un programa de entrenamiento bien planteado ofrecen una combinación más realista y sostenible.