Una atleta capaz de ganar un maratón olímpico después de competir en 5000 y 10 000 metros rompe muchas ideas tradicionales sobre la preparación de fondo. Sifan Hassan ha convertido esa versatilidad en resultados extraordinarios, y sus carreras permiten entender qué aporta la velocidad, cómo se gestiona el esfuerzo y qué partes de su entrenamiento pueden aprovechar los corredores populares.
La trayectoria de Hassan muestra que la velocidad también construye grandes maratones
- Debut ganador en Londres 2023 con 2:18:33.
- Mejor marca de 2:13:44 en Chicago 2023.
- Oro olímpico en París 2024 con récord olímpico de 2:22:55.
- Victoria en Sídney 2025 con récord del circuito de 2:18:22.
- La lección principal es combinar base aeróbica, ritmo y recuperación, no copiar el volumen de una profesional.

La evolución de Sifan Hassan en el maratón
Hassan no llegó a la distancia con un perfil clásico de maratonista. Su carrera se construyó durante años sobre pruebas de pista, desde 1500 hasta 10 000 metros. Esa base le dio una capacidad poco habitual para cambiar de ritmo y terminar con fuerza cuando otras corredoras ya están al límite.
| Carrera | Resultado | Ritmo medio aproximado | Qué demuestra |
|---|---|---|---|
| Londres 2023 | Victoria, 2:18:33 | 3:17 min/km | Adaptación rápida a la distancia |
| Chicago 2023 | Victoria, 2:13:44 | 3:10 min/km | Gran potencial de ritmo sostenido |
| Tokio 2024 | 4.ª, 2:18:05 | 3:16 min/km | El maratón también exige regularidad |
| París 2024 | Oro olímpico, 2:22:55 | 3:23 min/km | Resistencia mental y final explosivo |
| Londres 2025 | 3.ª, 2:19:00 | 3:17 min/km | Competitividad en un circuito exigente |
| Sídney 2025 | Victoria, 2:18:22 | 3:17 min/km | Control del esfuerzo y solvencia en cuestas |
| Nueva York 2025 | 6.ª, 2:24:43 | 3:27 min/km | El calendario y el perfil del circuito importan |
Según World Athletics, la victoria de París fue su cuarto maratón ganado de seis disputados hasta Sídney 2025. En París venció a Tigst Assefa por solo tres segundos y estableció un récord olímpico, después de conseguir también dos bronces en las pruebas de pista.
Ese dato ayuda a interpretar su rendimiento. No se trata simplemente de correr muchos kilómetros, sino de conservar recursos para competir cuando la carrera se decide. En mi opinión, esa capacidad de cambiar de marcha en los últimos metros es la parte más llamativa de su perfil.
Qué aporta una base de velocidad a los 42,195 kilómetros
La velocidad de Hassan no sustituye la resistencia, pero sí añade herramientas que muchos maratonistas pierden al entrenar únicamente a ritmo cómodo. Una corredora con buena velocidad puede tolerar cambios de ritmo, responder a una rival y acelerar al final sin descomponerse técnicamente.
Ritmo y economía de carrera
La economía de carrera es la cantidad de energía que se necesita para mantener una velocidad determinada. El trabajo de pista, las series y los ritmos controlados pueden mejorar la coordinación, la zancada y la capacidad de correr rápido sin disparar el esfuerzo.
Para un corredor popular no tiene sentido imitar las sesiones de una campeona olímpica. Sí puede ser útil introducir una sesión semanal de calidad, por ejemplo 5 repeticiones de 1 kilómetro a ritmo cercano al de 10 kilómetros, con recuperaciones suaves, siempre que exista una base previa.
Resistencia específica
El maratón castiga especialmente a partir del kilómetro 30. Por eso, la velocidad solo funciona cuando se apoya en tiradas largas, una alimentación adecuada y semanas de carga progresiva. Una sesión rápida no compensa una mala gestión del glucógeno, que es la principal reserva de energía utilizada durante los esfuerzos prolongados.
La combinación más lógica para un aficionado suele ser una tirada larga de 24 a 32 kilómetros, una sesión de ritmo controlado y el resto de kilómetros a intensidad fácil. La distancia exacta depende de la experiencia, el historial de lesiones y el objetivo de tiempo.
Cómo aplicar sus lecciones a tu propio entrenamiento
La inspiración sirve cuando se transforma en decisiones realistas. Yo utilizaría el caso de Hassan para construir un plan equilibrado, no para perseguir ritmos que pertenecen a una atleta profesional con años de preparación específica.
- Construye una base de 8 a 12 semanas. Aumenta el volumen poco a poco y deja la mayoría de los rodajes en una intensidad en la que puedas mantener una conversación.
- Reserva un día para la calidad. Alterna intervalos, cuestas y bloques a ritmo de medio maratón. No acumules varias sesiones duras seguidas.
- Haz una tirada larga cada 7 o 14 días. Empieza con una distancia que puedas terminar sin perder la técnica y añade entre 2 y 3 kilómetros cuando la recuperación sea buena.
- Practica la nutrición durante los entrenamientos. En sesiones de más de 90 minutos, prueba entre 30 y 60 gramos de carbohidratos por hora. Los corredores avanzados pueden necesitar más, pero conviene entrenar el estómago progresivamente.
- Protege la recuperación. Duerme, come suficiente y deja días fáciles después de las sesiones exigentes. La adaptación ocurre entre entrenamientos, no durante la acumulación indiscriminada de kilómetros.
El ritmo objetivo también debe calcularse con honestidad. Si tu mejor media maratón es 1:45, un ritmo de maratón razonable podría situarse inicialmente alrededor de 5:15-5:30 min/km, no cerca de los 3:17 min/km de Hassan. La marca de una campeona sirve como referencia de excelencia, no como tabla universal.
Lo que sus resultados también enseñan sobre los límites
La carrera de Tokio 2024 y su sexto puesto en Nueva York 2025 recuerdan que incluso una atleta extraordinaria no controla todas las variables. El perfil del circuito, el clima, la recuperación entre carreras, la estrategia y el estado físico pueden cambiar por completo el resultado.
En Sídney, Hassan corrió con un grupo de ritmo rápido, pasó la media maratón en aproximadamente 1:10:01 y atacó después del kilómetro 35. Esa estrategia funcionó, pero también implicó riesgo. Según World Athletics, la propia atleta reconoció que había empezado demasiado rápido y que aprendió de esa experiencia.
El error habitual es quedarse solo con el podio. Un maratón bien preparado no consiste en salir al ritmo más ambicioso posible, sino en mantener margen durante la primera mitad y tomar decisiones cuando aparece la fatiga. Para la mayoría de corredores, perder un minuto al principio puede salvar muchos minutos al final.
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Errores frecuentes al copiar a una atleta de élite
- Confundir su talento neuromuscular con una receta de entrenamiento aplicable a cualquiera.
- Aumentar kilómetros y sesiones rápidas al mismo tiempo.
- Entrenar sin practicar geles, agua ni sales antes de la carrera.
- Usar el ritmo de una campeona como objetivo aunque las marcas personales indiquen otra cosa.
- Ignorar señales como dolor localizado, fatiga persistente o alteraciones del sueño.
Por qué su maratón olímpico sigue siendo tan especial
La victoria de París 2024 tuvo una dificultad añadida. Hassan disputó la final de 5000 metros, la final de 10 000 y el maratón en el mismo programa olímpico. Terminó ganando el oro en la distancia larga con 2:22:55, además de sumar dos medallas de bronce.
Lo extraordinario no fue solo el tiempo. La carrera se decidió en un sprint final frente a una especialista como Assefa, algo que obliga a combinar resistencia, velocidad y sangre fría. La escena explica mejor que cualquier plan escrito por qué su perfil es tan poco común.
Para quien entrena en España, la enseñanza es muy práctica. Puedes trabajar la velocidad en pista o en caminos medidos, desarrollar resistencia con tiradas progresivas y adaptar la preparación al calor, las cuestas y el tipo de circuito elegido. Lo importante es que cada elemento tenga un propósito claro.
La lección más útil de Hassan para tu próximo maratón
Hasta las carreras más brillantes muestran que el rendimiento depende del equilibrio. Sifan Hassan combina una velocidad excepcional con resistencia, estrategia, experiencia competitiva y capacidad para recuperarse, una mezcla que no se puede fabricar en pocas semanas.
Mi recomendación es quedarte con tres ideas. Corre la mayoría de los días fácil, entrena una cualidad intensa cada semana y practica la alimentación antes de competir. Esa fórmula no promete un récord olímpico, pero sí aumenta mucho las posibilidades de llegar al kilómetro 35 con energía y tomar buenas decisiones.