La trayectoria de Peleteiro se entiende a través de cinco datos
- 14,87 m es su mejor marca personal y el récord de España.
- Consiguió el bronce olímpico en Tokio 2020.
- En París 2024 terminó sexta con 14,59 m.
- Su prueba combina velocidad, coordinación, fuerza y ritmo.
- En 2025 ganó el Europeo indoor y obtuvo otro bronce mundial.

El salto que convirtió a Ana Peleteiro en una referencia
La actuación más recordada llegó en la final olímpica de Tokio, disputada en 2021. Peleteiro alcanzó 14,87 metros con viento legal de +0,5 m/s, una marca que le dio el bronce y estableció el récord español de triple salto.
Aquel resultado tuvo un valor especial porque no fue un salto aislado dentro de una temporada discreta. Llegó en una final olímpica de enorme nivel, por detrás de Yulimar Rojas y Patricia Mamona. En mi opinión, la grandeza de esa marca está en la combinación de distancia, regularidad y capacidad para competir bajo presión.
El triple salto no consiste en correr y caer lo más lejos posible. La atleta debe enlazar tres acciones muy distintas, conocidas como hop, step y jump. Primero salta y cae sobre la misma pierna, después realiza el paso a la pierna contraria y finalmente ejecuta el salto hacia el foso.
Qué significan sus principales resultados
Las marcas de una saltadora no deben analizarse todas con la misma regla. La pista cubierta, el viento, el estado físico y la importancia de la competición pueden cambiar mucho el resultado final.| Competición | Resultado | Marca | Qué representa |
|---|---|---|---|
| Tokio 2020 | Bronce olímpico | 14,87 m | Récord de España y mejor marca personal |
| Mundial indoor de Glasgow 2024 | Bronce | 14,33 m | Regreso al podio mundial tras ser madre |
| Europeo de Roma 2024 | Oro | 14,85 m | Una de sus mejores marcas al aire libre |
| París 2024 | Sexta olímpica | 14,59 m | Diploma olímpico en una final muy competitiva |
| Europeo indoor de Apeldoorn 2025 | Oro | 14,37 m | Recuperación del título continental bajo techo |
| Mundial indoor de Nanjing 2025 | Bronce | 14,29 m | Otra medalla mundial en una final de gran nivel |
Por qué su triple salto es tan eficaz
Una carrera de aproximación muy controlada
La velocidad es imprescindible, pero correr más rápido no siempre produce un salto más largo. La atleta necesita llegar a la tabla con una velocidad que pueda controlar durante las tres fases. Un pequeño desequilibrio en la batida puede arruinar toda la secuencia.
Peleteiro destaca por llegar con mucha energía sin perder la postura. El tronco se mantiene estable, la mirada permanece al frente y los últimos apoyos preparan la batida. Esa precisión explica por qué la carrera previa importa tanto como la fuerza de las piernas.
El equilibrio entre las tres fases
En el hop, la prioridad es conservar velocidad y no aterrizar demasiado hundida. En el step, el reto aumenta porque la atleta debe absorber fuerzas enormes y volver a impulsarse sin romper el ritmo. El último salto necesita una buena elevación, pero también una caída eficiente en la arena.
Un error frecuente es intentar alargar demasiado la primera fase. Eso puede producir un hop espectacular, pero deja poca velocidad para el paso y el salto final. La experiencia de Peleteiro muestra que la distribución de la energía suele ser más importante que buscar una fase llamativa.
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Fuerza reactiva y coordinación
La fuerza reactiva es la capacidad de generar impulso rápidamente después de aterrizar. Se entrena con ejercicios como saltos, multisaltos y apoyos unilaterales, siempre ajustados al nivel del deportista. No se trata de saltar sin descanso, sino de mejorar la respuesta del cuerpo en tiempos muy breves.
También hace falta una gran coordinación entre brazos, cadera y piernas. En el triple salto, la técnica puede perderse aunque la atleta sea muy fuerte. Por eso considero más útil trabajar calidad de apoyos y ritmo que acumular sesiones agotadoras de pliometría.
Qué puede aprender un atleta aficionado
No recomiendo copiar directamente la carga de una campeona. El triple salto somete a tobillos, rodillas, caderas y espalda a impactos elevados, así que una persona que empieza debería construir una base de carrera, movilidad y fuerza antes de intentar las tres fases completas.
Un punto de partida razonable puede ser trabajar la potencia una o dos veces por semana, dejando al menos 48 horas entre sesiones intensas. La prioridad debe estar en aterrizar con control, mantener la rodilla alineada y detener el ejercicio cuando la técnica empiece a deteriorarse.
- Fuerza básica: sentadillas, zancadas, peso muerto rumano y elevaciones de gemelos.
- Estabilidad: apoyos a una pierna, trabajo de tobillo y control de cadera.
- Velocidad: aceleraciones cortas de 10 a 30 metros con recuperación completa.
- Técnica: ejercicios separados de hop, step y jump antes de unirlos.
- Recuperación: sueño suficiente, descanso entre saltos y revisión de molestias.
Para una persona no especializada, una sesión con 20 a 30 contactos pliométricos de calidad puede ser suficiente. La cantidad exacta depende de la edad, el historial deportivo y la superficie. Si aparece dolor persistente en el tendón de Aquiles, la rodilla o la zona lumbar, conviene parar y consultar con un profesional sanitario.
Cómo interpretar una marca sin caer en errores
El primer dato que hay que mirar es el viento. En las pruebas de salto, una velocidad superior a +2,0 m/s puede hacer que una marca sea favorable para el resultado del concurso, pero no válida como récord oficial. Por eso dos saltos con la misma distancia pueden tener un valor estadístico diferente.
También conviene distinguir entre pista cubierta y aire libre. En indoor la carrera suele ser más corta y las condiciones son estables, mientras que al aire libre influyen el viento, la temperatura y la superficie. Comparar directamente un registro de 14,37 metros bajo techo con otro de 14,87 al aire libre puede llevar a conclusiones equivocadas.
Otro error es juzgar a la atleta solo por su mejor salto. En una competición importante cuentan la capacidad para entrar en la final, la regularidad de los intentos y la respuesta después de un nulo. En el triple salto, un concurso completo dice mucho más que una cifra aislada.
Lo que deja su trayectoria más allá de los metros
La carrera de Ana Peleteiro demuestra que el rendimiento de élite no avanza en línea recta. Hay temporadas de récords, regresos después de cambios personales y competiciones en las que una sexta posición puede ser un resultado valioso.
Para quien entrena, la lección más práctica es clara. La potencia llama la atención, pero el progreso real nace de repetir buenos apoyos, controlar la velocidad y llegar sano a las competiciones. En el triple salto, la técnica convierte la fuerza en distancia, y esa diferencia separa un intento prometedor de una actuación memorable.