Cuando un corredor combina velocidad de mediofondo con la exigencia técnica de los obstáculos, cada carrera se convierte en una prueba de ritmo, coordinación y resistencia. Lamecha Girma representa precisamente ese perfil: especialista etíope de los 3.000 metros obstáculos, capaz de competir también en 1.500 y 3.000 metros lisos. Aquí repaso sus marcas, medallas, evolución y las claves deportivas que explican por qué se ha convertido en una figura destacada del atletismo mundial.
Las claves para entender la trayectoria de este atleta etíope
- Especialidad principal en los 3.000 metros obstáculos.
- Récord mundial de 7:52.11 logrado en París en 2023.
- Gran velocidad con una marca de 3:29.51 en 1.500 metros.
- Medallista olímpico de plata en Tokio 2020 y en tres Mundiales.
- Regreso a la competición en 2025 después de una dura caída en los Juegos de París 2024.

Quién es Lamecha Girma y en qué pruebas compite
Lamecha Girma es un atleta etíope nacido en 2000 y especializado en el 3.000 metros obstáculos. Esta prueba exige correr siete vueltas y media, superar 28 obstáculos y pasar siete veces por la ría, una barrera con agua que castiga cualquier error técnico.
Su perfil no se limita al fondo. También ha demostrado un nivel extraordinario en el mediofondo, con registros de 3:29.51 en 1.500 metros y 7:23.81 en 3.000 metros en pista cubierta. Para mí, esa combinación explica gran parte de su potencial: tiene la resistencia necesaria para sostener ritmos altos y la velocidad final para decidir una carrera en los últimos 400 metros.
Su progresión fue especialmente rápida. En sus primeros años estaba más vinculado al 1.500, pero sus entrenadores detectaron que su zancada larga, su coordinación y su capacidad aeróbica podían encajar mejor en los obstáculos. El cambio resultó decisivo para construir una carrera internacional de primer nivel.
El récord mundial que cambió la historia del 3.000 obstáculos
El 9 de junio de 2023, en París, Girma corrió los 3.000 metros obstáculos en 7:52.11. Con esa marca rebajó el récord mundial y se convirtió en el primer atleta capaz de bajar de 7:53 en la disciplina.
El dato impresiona todavía más cuando se observa el ritmo medio. Para completar 3.000 metros en 7:52.11 hay que mantener aproximadamente 2:37 por kilómetro, pero hacerlo mientras se saltan obstáculos y se cambia constantemente la longitud de la zancada. No es solo una cuestión de correr rápido, sino de perder la menor cantidad de velocidad posible en cada paso por la barrera.
| Prueba | Marca personal | Año | Qué demuestra |
|---|---|---|---|
| 3.000 m obstáculos | 7:52.11 | 2023 | Récord mundial y dominio técnico a ritmo extremo |
| 3.000 m pista cubierta | 7:23.81 | 2023 | Resistencia y velocidad sostenida en pista corta |
| 1.500 m | 3:29.51 | 2023 | Capacidad de competir como especialista de mediofondo |
| 2.000 m pista cubierta | 4:51.23 | 2024 | Potencia aeróbica y continuidad de ritmo |
También posee el récord mundial de los 3.000 metros en pista cubierta, aunque esa plusmarca fue superada posteriormente en pista al aire libre. Este matiz importa porque muestra que su rendimiento no depende únicamente de los obstáculos, sino de una base de velocidad muy poco habitual entre los especialistas de la prueba.
Sus medallas olímpicas y mundiales
La regularidad internacional es otro de sus grandes méritos. Antes de lograr el récord mundial ya había conquistado la plata olímpica en Tokio 2020. Además, subió al segundo puesto en los Mundiales de 2019, 2022 y 2023, una secuencia que confirma su presencia constante en las finales más importantes.
Girma ha coincidido en varias ocasiones con Soufiane El Bakkali, uno de sus grandes rivales. La diferencia entre ambos suele estar en la gestión de la carrera: el etíope tiende a beneficiarse de ritmos elevados y de una llegada rápida, mientras que El Bakkali ha mostrado una enorme eficacia táctica y técnica en los momentos decisivos.
| Competición | Resultado | Lectura deportiva |
|---|---|---|
| Mundial de Doha 2019 | Plata | Primera gran confirmación en categoría absoluta |
| Juegos de Tokio 2020 | Plata | Consolidación entre los mejores del mundo |
| Mundial de Eugene 2022 | Plata | Regularidad frente a una competencia muy fuerte |
| Mundial de Budapest 2023 | Plata | Gran actuación tras establecer el récord mundial |
Lo que más valoro de esta trayectoria es que no se reduce a una carrera espectacular. Cuatro medallas de plata en grandes campeonatos reflejan consistencia, aunque también dejan una pregunta abierta sobre su capacidad para transformar sus récords y podios en un título global.
La caída de París y su regreso a la competición
En la final olímpica de París 2024, el atleta sufrió una caída fuerte en la última vuelta de los 3.000 metros obstáculos. El golpe le obligó a apartarse de la competición durante meses y afectó tanto a su preparación como a su confianza para volver a correr al máximo nivel.
En 2025 explicó que tuvo molestias en la cabeza durante un periodo prolongado y que necesitó aproximadamente tres o cuatro meses para recuperarse. Este episodio recuerda algo que a menudo se olvida al analizar los récords: detrás de una marca hay un cuerpo que debe asimilar cargas, impactos y riesgos técnicos.
Su regreso llegó en París en junio de 2025, precisamente en el estadio donde había establecido su récord mundial. Ganó la carrera con 8:07.01, un tiempo alejado de su plusmarca, pero muy valioso desde el punto de vista competitivo. Yo no interpretaría esa diferencia como un fracaso, sino como una señal lógica de reconstrucción después de una lesión y de una interrupción tan seria.
En un regreso así, el objetivo inicial no debería ser perseguir inmediatamente los 7:52. La prioridad es recuperar la tolerancia al entrenamiento, la confianza al atacar la ría y la capacidad de cerrar una carrera sin miedo. La progresión posterior dependerá de su salud, calendario y volumen de trabajo.
Qué hace tan especial su estilo de carrera
La ventaja de Girma nace de una mezcla poco frecuente de cualidades. Tiene una zancada amplia, una velocidad de mediofondo de primer nivel y una capacidad notable para mantener la postura cuando llega la fatiga. En los obstáculos, esa economía de movimiento puede ahorrar décimas en cada vuelta.
Velocidad para competir después de los obstáculos
Un especialista puede liderar durante gran parte de la prueba y perderlo todo en la última vuelta. Su marca de 1.500 metros demuestra que Girma dispone de una reserva de velocidad suficiente para responder a cambios de ritmo y afrontar un esprint final. No necesita depender únicamente de una carrera lenta y táctica.
Técnica estable sobre la barrera
En los 3.000 metros obstáculos, saltar demasiado alto consume energía y aterrizar mal rompe el ritmo. Girma suele buscar una trayectoria eficiente, con el centro de gravedad relativamente estable y una transición rápida después de cada obstáculo. Esa eficiencia es tan importante como la fuerza de las piernas.
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Resistencia para sostener ritmos exigentes
Sus registros en 3.000 y 5.000 metros muestran que posee una base aeróbica muy sólida. Para un corredor popular, la lección es clara: la velocidad sobre la valla se construye sobre una condición física completa, no únicamente repitiendo saltos o series cortas.
Qué pueden aprender los corredores de su preparación
No tiene sentido copiar el entrenamiento de un atleta de élite, pero sí extraer principios útiles. En mi opinión, el ejemplo de Girma enseña que el rendimiento nace de combinar resistencia, velocidad, fuerza y técnica, con una planificación que respete la recuperación.
- Trabajar la base aeróbica con rodajes fáciles y sesiones controladas.
- Introducir intervalos rápidos solo cuando exista una buena condición física.
- Fortalecer tobillos, gemelos, glúteos y zona media para mejorar la estabilidad.
- Practicar la técnica de obstáculos con progresiones sencillas y sin buscar altura excesiva.
- Dejar al menos 48 horas entre sesiones intensas cuando el nivel de entrenamiento todavía es bajo.
El error más común consiste en quedarse con la imagen espectacular del salto y olvidar la carga que soportan las articulaciones. Para un corredor amateur, los obstáculos deben comenzar con ejercicios técnicos bajos, movilidad y control del aterrizaje. La velocidad llega después de dominar el movimiento.
También conviene distinguir entre correr un 1.500 rápido y preparar un 3.000 obstáculos. La primera prueba exige más velocidad pura y tolerancia al ritmo; la segunda añade fuerza específica, coordinación y capacidad para repetir esfuerzos con fatiga. El entrenamiento puede compartir sesiones, pero los objetivos no son idénticos.
Por qué su historia sigue siendo relevante en 2026
El récord mundial de 7:52.11 mantiene a Girma como una referencia histórica de los 3.000 metros obstáculos. Aunque sus resultados posteriores a la caída deben analizarse con prudencia, su trayectoria demuestra que sigue siendo un atleta capaz de competir al máximo nivel cuando la salud y la preparación se alinean.
Su caso también ofrece una lectura útil para quienes practican deporte. Un récord no elimina las lesiones, una medalla no garantiza una carrera perfecta y un regreso no tiene por qué empezar con la mejor marca personal. La recuperación forma parte del rendimiento, especialmente en disciplinas donde la técnica y los impactos tienen tanto peso.
Cuando observo su carrera, me quedo con una idea sencilla: el talento abre la puerta, pero la combinación de velocidad, resistencia, técnica y paciencia es la que permite mantenerse en la élite. Esa es la verdadera enseñanza de uno de los especialistas más completos que ha producido el atletismo etíope.